A lo largo de toda la existencia, la humanidad siempre se ha preguntado acerca de lo desconocido... de dónde venimos, a dónde vamos... y ha sido en innumerables ocasiones en las que hemos tenido que hacer frente a profecías en referencia al fin del mundo, llegada de meteoritos, extraterrestres y demás...
Y me pregunto, ¿Por qué tenemos tantas ganas de acabar con la existencia del ser humano?
¿Qué necesidad tenemos de creer que todo esto tenga que acabar? ¿Por qué?
¿Por qué en lugar de fines del mundo no imaginamos el descubrimiento de nuevos mundos?
¿Por qué en vez de suponer que vendrán extraterrestres a invadirnos, acabar con nosotros, exterminar a la humanidad, no podemos pensar que puedan venir a conocernos y hacerse amigos nuestros?
¿No es quizá tan probable una cosa como otra? ¿Por qué entonces siempre tiramos hacia la desgracia?
Supongo que va con nosotros, llevamos el drama en los genes, es algo ligado a la humanidad...
Es quizá por esto, a menor escala, que siempre dudemos de todo, o que seamos pesimistas...
Es quizá por esto, por lo que cuando conoces a alguien tus amigas te dicen: cuidado...
De primeras, siempre tenemos que pensar que esa persona va a arrancarnos el corazón y devorarlo cual zombie de película de terror, que va a hacernos daño y...¡qué miedo poder enamorarnos...!
Va con nuestra raza... el drama
Porque me pregunto yo: ¿No es más fácil simplemente vivir aquello que surge olvidando el miedo a que salga mal?¿No es mejor simplemente reír a pesar de que quizá luego puedas llorar?
Si por miedo a las lágrimas, te apartas de las risas... jamás llorarás, pero tampoco reirás...
Si por miedo al dolor, te alejas del amor... nunca sufrirás, pero tampoco te amarán...
Si por miedo a no llegar, nunca empiezas a caminar... no te quedarás sin llegar, pero tampoco llegarás...
El drama...
Cuánto daño es capaz de hacer... cuánto roba el miedo...
Así, de la misma forma, en el día del fin del mundo,es más fácil quedarte en casa con un cono en la cabeza,ahuyentador de los horribles extraterrestres que vendrán a por tu cerebro (claro,esque es tan valioso como el de Einstein sólo que aun no te habías dado cuenta) bebiendo una infusión de cabello de unicornio mágica que te proteja de los mil males que van a acontecer, con la luz apagada para que nadie sepa que alguien habita ese hogar y con todo el salón lleno de latas de conserva para poder aguantar ¿un mes? tras la horrible catástrofe.
Como entre tu madre ese día sin avisar a tu casa y te vea así, la que va a morir ipso facto va a ser ella, de un ataque al corazón.
Yo creo que es mejor salir a la calle, sin embudo y sin unicornio...Si se acerca un extraterrestre que quiera mi cerebro supongo yo que será porque tengo la suficiente inteligencia como para convencerle de que le seré más útil viva ( si no soy capaz de convencerle de esto no entiendo qué puede ver entonces de interesante en mi cerebro) así que quizá, consiga un amigo de otra galaxia, lo que culturalmente consideraré bastante enriquecedor.
Con respecto a los meteoritos, supongo que es mejor correr e intentar esquivarlos que esperar que me caigan encima del "escudo protector" consecuencia de la infusión de unicornio, así que mejor jugármela y correr a esperar sin más...
Puede ser que la ingenuidad me la vuelva a jugar y que el extraterrestre sólo quiera mi cerebro para comérselo y me mate sin ningún tipo de acuerdo ni miramiento y que el meteorito me aplaste en el portal, sin darme tiempo ni a cruzar la calle, quedándo intacta mi vivienda.
Puede ser...
Puede ser que la "Yo" intrépida y valiente quede machacada rápidamente mientras la cobardica del salón con el embudo perdure en el tiempo... puede ser que esté realmente equivocada.
Pero...
En la vida, como en el amor, siempre me decantaré por intentarlo... por vivir...
Aún a riesgo de equivocarme... ¡no me contentaré con esperar sentada!
Y me pregunto, ¿Por qué tenemos tantas ganas de acabar con la existencia del ser humano?
¿Qué necesidad tenemos de creer que todo esto tenga que acabar? ¿Por qué?
¿Por qué en lugar de fines del mundo no imaginamos el descubrimiento de nuevos mundos?
¿Por qué en vez de suponer que vendrán extraterrestres a invadirnos, acabar con nosotros, exterminar a la humanidad, no podemos pensar que puedan venir a conocernos y hacerse amigos nuestros?
¿No es quizá tan probable una cosa como otra? ¿Por qué entonces siempre tiramos hacia la desgracia?
Supongo que va con nosotros, llevamos el drama en los genes, es algo ligado a la humanidad...
Es quizá por esto, a menor escala, que siempre dudemos de todo, o que seamos pesimistas...
Es quizá por esto, por lo que cuando conoces a alguien tus amigas te dicen: cuidado...
De primeras, siempre tenemos que pensar que esa persona va a arrancarnos el corazón y devorarlo cual zombie de película de terror, que va a hacernos daño y...¡qué miedo poder enamorarnos...!
Va con nuestra raza... el drama
Porque me pregunto yo: ¿No es más fácil simplemente vivir aquello que surge olvidando el miedo a que salga mal?¿No es mejor simplemente reír a pesar de que quizá luego puedas llorar?
Si por miedo a las lágrimas, te apartas de las risas... jamás llorarás, pero tampoco reirás...
Si por miedo al dolor, te alejas del amor... nunca sufrirás, pero tampoco te amarán...
Si por miedo a no llegar, nunca empiezas a caminar... no te quedarás sin llegar, pero tampoco llegarás...
El drama...
Cuánto daño es capaz de hacer... cuánto roba el miedo...
Así, de la misma forma, en el día del fin del mundo,es más fácil quedarte en casa con un cono en la cabeza,ahuyentador de los horribles extraterrestres que vendrán a por tu cerebro (claro,esque es tan valioso como el de Einstein sólo que aun no te habías dado cuenta) bebiendo una infusión de cabello de unicornio mágica que te proteja de los mil males que van a acontecer, con la luz apagada para que nadie sepa que alguien habita ese hogar y con todo el salón lleno de latas de conserva para poder aguantar ¿un mes? tras la horrible catástrofe.
Como entre tu madre ese día sin avisar a tu casa y te vea así, la que va a morir ipso facto va a ser ella, de un ataque al corazón.
Yo creo que es mejor salir a la calle, sin embudo y sin unicornio...Si se acerca un extraterrestre que quiera mi cerebro supongo yo que será porque tengo la suficiente inteligencia como para convencerle de que le seré más útil viva ( si no soy capaz de convencerle de esto no entiendo qué puede ver entonces de interesante en mi cerebro) así que quizá, consiga un amigo de otra galaxia, lo que culturalmente consideraré bastante enriquecedor.
Con respecto a los meteoritos, supongo que es mejor correr e intentar esquivarlos que esperar que me caigan encima del "escudo protector" consecuencia de la infusión de unicornio, así que mejor jugármela y correr a esperar sin más...
Puede ser que la ingenuidad me la vuelva a jugar y que el extraterrestre sólo quiera mi cerebro para comérselo y me mate sin ningún tipo de acuerdo ni miramiento y que el meteorito me aplaste en el portal, sin darme tiempo ni a cruzar la calle, quedándo intacta mi vivienda.
Puede ser...
Puede ser que la "Yo" intrépida y valiente quede machacada rápidamente mientras la cobardica del salón con el embudo perdure en el tiempo... puede ser que esté realmente equivocada.
Pero...
En la vida, como en el amor, siempre me decantaré por intentarlo... por vivir...
Aún a riesgo de equivocarme... ¡no me contentaré con esperar sentada!
increíble... me sigues encantando cada vez más!
ResponderEliminar:) gracias!
ResponderEliminarpuedes darle a "me gusta" en la página de facebook "de hadas y princesas" cuelgo un enlace ahí cada vez que escribo un nuevo post :) GRACIAS!
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