Muchas son las personas que pasan por la vida de uno...
Unas dejan una huella con sabor dulce, otras, amargo y las hay que te dejan un sabor agridulce...
Amigos que se transformaron en amantes, amantes que se transformaron en amigos, desconocidos que se convierten en pareja, parejas que se convierten en desconocidos...
Es curioso lo que puede llevar a cambiar los sentimientos, cómo pueden hacer cambiar las cosas, los estados, las relaciones, la vida...
Cuando has querido y has ovidado, te das cuenta de esto...
Me pregunto cómo es posible querer tanto a alguien y de pronto entender que esa persona ya no es nadie para tu presente, que queda como algo únicamente del pasado... se borra... lo borras...
Cómo es posible creer que necesitas a ese amigo, o a ese amante... y de pronto, darte cuenta de que hace tiempo que ya no está en tu vida, que ya no forma parte de tu día a día, ni de tus semanas, ni de tu pensamiento...
Cómo podemos conocer a alguien en una semana y creer que podremos llegar a quererlo y de pronto... al cabo de un mes no recordar el porqué de haber creído aquello...
O cómo incluso, podemos conocer a alguien cinco años y de repente darte cuenta de que no lo conoces y de que, quizá, nunca llegaste a hacerlo.
Cómo es posible ser tan efímero, ser tan importante para alguien y acabar no siendo nada...
Es curioso... es curioso el ser humano...
La capacidad que tenemos de querer... y de olvidar
De ser... y de desaparecer...
A veces me pregunto qué es lo que nos hace ser capaces de borrar a alguien... quizá, sea lo mismo que nos hace capaces de haberle querido, de querer...
Y no dejo de sorprenderme cuando echo la vista atrás y veo esa gente que quedó en el camino, en el camino de mi vida...
Las huellas dulces y suaves que algunos dejaron y las no tan dulces, las que hacen reír cuando las recuerdas... una caricia, un beso, un instante... que no podrás borrar jamás; las que duelen y recuerdan lo que es llorar y las que incluso ni siquiera recuerdas...
Y pienso, que todas y cada una de esas huellas pertenecen a lo que soy hoy...
Cada huella forma un camino... mi camino
El camino por el que andamos, recordando u olvidando... pero siempre, caminando.
Unas dejan una huella con sabor dulce, otras, amargo y las hay que te dejan un sabor agridulce...
Amigos que se transformaron en amantes, amantes que se transformaron en amigos, desconocidos que se convierten en pareja, parejas que se convierten en desconocidos...
Es curioso lo que puede llevar a cambiar los sentimientos, cómo pueden hacer cambiar las cosas, los estados, las relaciones, la vida...
Cuando has querido y has ovidado, te das cuenta de esto...
Me pregunto cómo es posible querer tanto a alguien y de pronto entender que esa persona ya no es nadie para tu presente, que queda como algo únicamente del pasado... se borra... lo borras...
Cómo es posible creer que necesitas a ese amigo, o a ese amante... y de pronto, darte cuenta de que hace tiempo que ya no está en tu vida, que ya no forma parte de tu día a día, ni de tus semanas, ni de tu pensamiento...
Cómo podemos conocer a alguien en una semana y creer que podremos llegar a quererlo y de pronto... al cabo de un mes no recordar el porqué de haber creído aquello...
O cómo incluso, podemos conocer a alguien cinco años y de repente darte cuenta de que no lo conoces y de que, quizá, nunca llegaste a hacerlo.
Cómo es posible ser tan efímero, ser tan importante para alguien y acabar no siendo nada...
Es curioso... es curioso el ser humano...
La capacidad que tenemos de querer... y de olvidar
De ser... y de desaparecer...
A veces me pregunto qué es lo que nos hace ser capaces de borrar a alguien... quizá, sea lo mismo que nos hace capaces de haberle querido, de querer...
Y no dejo de sorprenderme cuando echo la vista atrás y veo esa gente que quedó en el camino, en el camino de mi vida...
Las huellas dulces y suaves que algunos dejaron y las no tan dulces, las que hacen reír cuando las recuerdas... una caricia, un beso, un instante... que no podrás borrar jamás; las que duelen y recuerdan lo que es llorar y las que incluso ni siquiera recuerdas...
Y pienso, que todas y cada una de esas huellas pertenecen a lo que soy hoy...
Cada huella forma un camino... mi camino
El camino por el que andamos, recordando u olvidando... pero siempre, caminando.
Cada día son mejores.enhorabuena buena!
ResponderEliminarmuchas gracias!! es gracias a los que me leeis que mantenga la ilusión y las ganas de mejorar!! :)
ResponderEliminareso suena a despedida de un amor? fantásticas palabras expresadas sutilmente! te leeré a partir de ahora!
ResponderEliminargracias!!!para mi es una alegría y una satisfacción enorme que me leáis!!
ResponderEliminares una reflexión sobre las personas que pasan por nuestras vidas...
GRACIAS POR LEERME!!! :)
cuantísima razón en tus palabras, no podría haberlo plasmado mejor! genial la reflexión!
ResponderEliminarmuchísimas gracias!me alegra un montón que te haya gustado!!
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