A veces nos creemos fuertes, porque somos capaces de seguir. Pero no sabemos que eso es debilidad, debilidad por no ser capaces de parar, de dejar de correr sin mirar... incapaces de abrir esa caja y permitir que nos inunden los recuerdos, los sentimientos, los pensamientos, la tristeza o la desesperación.
Es más fácil correr, dejar la tapa cerrada y seguir como si no existiera, como si no nos afectara, como si no pudiera hacernos gritar o llorar... y seguimos, con el pecho hinchado, creyéndonos fuertes, pensando que hemos sido capaces de continuar...a pesar de todo.
Eres fuerte, cuando pasas dudando al lado de tu caja, cuando su olor te llega al corazón, cuando te acercas despacio, con miedo sí, pero rozas con las yemas de tus dedos la dura tapa, cuando sabes que no va a ser fácil, que todo es menos y más mientras esta cerrada, pero SI eres fuerte, SI eres valiente y con manos temblorosas abres despacio tu caja... dejando, permitiendo que inunde tu alma de lo que tiene que inundarla, que llene tu cuerpo de lo que te corresponde y te pertenece, de tus miedos, de tu dolor, de tu inseguridad, de la nostalgia, de la rabia, del amor, de la incomprensión... de todo lo que has guardado en tu cajita, porque así, era más fácil seguir...
pero hoy eres valiente, hoy de verdad eres fuerte, lo suficientemente fuerte para permitirte mirar allí, en tu rincón escondido, dónde duerme todo lo que te da miedo sentir, dónde duermen todos los recuerdos que siempre te hacen llorar y con los que crees que no puedes seguir... allí están... y de pronto... sale una sonrisa de tu corazón, y te das cuenta, de que encerraste también los recuerdos con los que necesitas vivir cada día.
Eres fuerte, eres valiente, cuando abres tu caja y la miras de frente, y a pesar de ello... sigues adelante
Eres fuerte cuando eres capaz de mirar a los ojos al miedo... y al dolor... y no sales corriendo
Es más fácil correr, dejar la tapa cerrada y seguir como si no existiera, como si no nos afectara, como si no pudiera hacernos gritar o llorar... y seguimos, con el pecho hinchado, creyéndonos fuertes, pensando que hemos sido capaces de continuar...a pesar de todo.
Eres fuerte, cuando pasas dudando al lado de tu caja, cuando su olor te llega al corazón, cuando te acercas despacio, con miedo sí, pero rozas con las yemas de tus dedos la dura tapa, cuando sabes que no va a ser fácil, que todo es menos y más mientras esta cerrada, pero SI eres fuerte, SI eres valiente y con manos temblorosas abres despacio tu caja... dejando, permitiendo que inunde tu alma de lo que tiene que inundarla, que llene tu cuerpo de lo que te corresponde y te pertenece, de tus miedos, de tu dolor, de tu inseguridad, de la nostalgia, de la rabia, del amor, de la incomprensión... de todo lo que has guardado en tu cajita, porque así, era más fácil seguir...
pero hoy eres valiente, hoy de verdad eres fuerte, lo suficientemente fuerte para permitirte mirar allí, en tu rincón escondido, dónde duerme todo lo que te da miedo sentir, dónde duermen todos los recuerdos que siempre te hacen llorar y con los que crees que no puedes seguir... allí están... y de pronto... sale una sonrisa de tu corazón, y te das cuenta, de que encerraste también los recuerdos con los que necesitas vivir cada día.
Eres fuerte, eres valiente, cuando abres tu caja y la miras de frente, y a pesar de ello... sigues adelante
Eres fuerte cuando eres capaz de mirar a los ojos al miedo... y al dolor... y no sales corriendo
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