Nunca entendí eso de que las personas van al cielo.
No lo entendí hasta que te fuiste tú.
Dicen que cuando os vais de aquí seguís allí arriba, en algún lugar.
Ahora entiendo porqué...
Estás en el cielo, porque éste es inmenso.
Porque es eterno y porque no se acaba....
Porque allí donde esté yo, puedo mirar arriba y verlo.
Porque cuando me duele el alma puedo alzar la vista y contemplarlo, porque cuando la risa me engancha y me arranca lágrimas puedo sonreir hacia arriba y observarlo.
Porque desde arriba se ve crecer a mi hijo y a mi misma...
Desde allí, se me ve cometer errores y luchar por arreglarlos, se me ve caer y levantarme, se me ve crear, imaginar, soñar... se me ve vivir.
Estás en el cielo porque quiero que estés ahí, siempre cerca de mí.
Porque si estás ahí, sé que siempre me ves y que siempre puedo mirarte,
porque entonces, me acompañas cada día y cada noche,
porque desde allí me sigues enseñando y contemplando,
porque desde ahí conoces a mi niño y lo ves crecer.
Porque necesito que estés en algún lugar, cerca de mi.
Porque sigues presente en mi vida y quiero que sí, que seas eterno, azul, inmenso y constante... como el cielo.
Porque no quiero que pase un dia sin verte, sin recordarte, sin hablarte...
Porque mirar arriba me recuerda que estás aquí, conmigo.
Porque no hay nada más libre que el cielo, ni más azul, ni más vivo , ni más lejos y a la vez cerca.
Porque no hay nada que inspire más que el cielo en un atardecer de verano con sus matices anaranjados, ni ver el cielo fundirse con el mar de buena mañana o intentar rozarlo subiendo alto escalando... sí... estás en mi cielo... ERES mi cielo.
Te quiero papá
Siempre
No lo entendí hasta que te fuiste tú.
Dicen que cuando os vais de aquí seguís allí arriba, en algún lugar.
Ahora entiendo porqué...
Estás en el cielo, porque éste es inmenso.
Porque es eterno y porque no se acaba....
Porque allí donde esté yo, puedo mirar arriba y verlo.
Porque cuando me duele el alma puedo alzar la vista y contemplarlo, porque cuando la risa me engancha y me arranca lágrimas puedo sonreir hacia arriba y observarlo.
Porque desde arriba se ve crecer a mi hijo y a mi misma...
Desde allí, se me ve cometer errores y luchar por arreglarlos, se me ve caer y levantarme, se me ve crear, imaginar, soñar... se me ve vivir.
Estás en el cielo porque quiero que estés ahí, siempre cerca de mí.
Porque si estás ahí, sé que siempre me ves y que siempre puedo mirarte,
porque entonces, me acompañas cada día y cada noche,
porque desde allí me sigues enseñando y contemplando,
porque desde ahí conoces a mi niño y lo ves crecer.
Porque necesito que estés en algún lugar, cerca de mi.
Porque sigues presente en mi vida y quiero que sí, que seas eterno, azul, inmenso y constante... como el cielo.
Porque no quiero que pase un dia sin verte, sin recordarte, sin hablarte...
Porque mirar arriba me recuerda que estás aquí, conmigo.
Porque no hay nada más libre que el cielo, ni más azul, ni más vivo , ni más lejos y a la vez cerca.
Porque no hay nada que inspire más que el cielo en un atardecer de verano con sus matices anaranjados, ni ver el cielo fundirse con el mar de buena mañana o intentar rozarlo subiendo alto escalando... sí... estás en mi cielo... ERES mi cielo.
Te quiero papá
Siempre
Pues claro que está, que te ve, que te sigue de cerca. Con ojos de cielo todo es más directo, mas real, mas acertado. No lo dudes Belén, él os cuida a todos. Él está en vosotros.
ResponderEliminar